La Contracultura.Corriente y moda.Su permanencia en la actualidad.

Estándar

En el Blog un vistazo plural,a los antecedentes de los “antisistema”.Aquellos que en diversas épocas,también ahora, se salen de norma y piden un mundo diferente.A ese “remar en contra” ,se le ha llamado de diversas maneras ,durante años estaba mal visto .Ahora plenamente incorporados sus modos y manifestaciones culturales al sistema que denunciaban,se les usa como nuevos iconos del capitalismo.Se usa y abusa de esa terminología con finalidad espúrea.Las manifestaciones gráficas,musicales,literarias,culturales en suma ,se han ido incorporando en la corriente general y pasan por simples manifestaciones de la cultura pop.La terminología es usada hasta por el Papa,que apela a la “contracultura de los jóvenes al propagar el Evangelio…”
Los movimientos de la contracultura se formaron en la década de los años 60, y fueron un intento de enfrentar, a nivel ideológico y práctico, los esquemas mentales y el reparto de poder en las sociedades industrializadas.

“Probablemente el slogan más emblemático del Mayo del 68, aunque tras todos estos años le haya ocurrido como al propio movimiento contracultural de los 60-70: ha acabado banalizado y absorbido por la sociedad de consumo a la que se enfrentaba, hasta el punto de ser utilizado en diversos anuncios publicitarios. Cabe, por tanto preguntarse -40 años después- sobre el significado del slogan y el porqué se convirtió en una referencia de toda una generación”.En palabras de Luis Ruiz Aja.

“De hecho, aunque el slogan ‘La imaginación al poder’ surge de un panfleto-discurso de uno de los grupos estudiantiles más activos del mayo francés (los situacionistas), posteriormente fue vertido a las famosas pintadas de las paredes universitarias, y acabó traspasando fronteras al convertirse en un ‘grito de guerra’ de los movimientos juveniles que proliferaron en tantos países a finales de los 60, cobrando dicha frase un significado simbólico mucho más amplio que el que ostentaba en el texto inicial.”

“Y es que la frase reflejaba ese ‘cambio social cualitativo’ (en palabras de Marcuse) que reclamaban en el 68 para pasar de una sociedad tan obsesionada por ‘tener’ a otra más preocupada por ‘ser’; así como ese cambio individual en las consciencias que debía preceder al anterior (los jóvenes contraculturales partían de la constatación de que no era posible alcanzar la emancipación del hombre por la vía meramente institucional o revolucionaria, si ello no iba acompañado de un cambio psicológico, necesario para salvar a la humanidad del desastre nuclear y ecológico que le acecha, y liberar al individuo de todas las formas de represión -internas y externas- a las que se ve sometido en las sociedades avanzadas)”.

Para Esther López-Portillo:”El mundo, aunque del mismo tamaño que en el principio de los tiempos, a través de los siglos ha visto crecer y diversificarse a la población humana. En las sociedades que constituyen los distintos países del planeta existe, generalmente, una forma de ver el mundo que determina el deber ser para los individuos y es ante esa forma establecida como surgen los movimientos contraculturales que se oponen a lo existente.

Esto ha sucedido a través de la historia en diferentes ámbitos de la vida y con motivaciones diferentes. Un buen ejemplo para hablar sobrecontracultura son las tribus urbanas, que se manifiestan a través de movimientos y expresiones juveniles que adquieren distintos sentidos y significados, con el fin de enfrentar y trascender lo establecido y ser parte de un grupo.”

Luis Ruiz Aja destaca “tres aspectos básicos de los movimientos juveniles de finales de los 60: Creatividad y búsqueda interior: La contracultura del 68 se rebeló contra los excesos de la ‘razón razonante’ (el sueño de la razón produce monstruos, decía Goya), en el sentido de rechazar la razón como modo único de conocimiento y tratar de que el hombre experimente y desarrolle todo su potencial creativo, imaginativo, sensitivo, espiritual , o lo que es lo mismo: compensar el abuso que hacemos del hemisferio izquierdo del cerebro (el lógico-analítico) con un desarrollo de las capacidades del hemisferio derecho creatividad, arte, intuición ) Y es que el hemisferio derecho resulta muy útil para muchas de las tareas que realizamos cotidianamente (comprar, vender, escribir, elucubrar, temer, preocuparnos ) pero es incapaz -por poner un ejemplo- de componer una bella canción, ni siquiera de arrebatarse escuchándola .”

Los primeros posicionamientos contra el sistema empezaron durante los años 50, entre escritores de clase media y obrera. En los Estados Unidos se les denominó Generación Beat y en Reino Unido los Jóvenes Iracundos (Angry Young Men). Éstos veían como la prosperidad que vino después de la II Guerra Mundial, si bien les permitía tener mayor capacidad de consumo, no les evitaba sentirse extraños frente a sus trabajos y al sistema de valores en el que vivían. Las promesas de liberación y de igualdad de oportunidades que habían difundido los partidos obreros antes y durante la guerra, no se estaban llevando a cabo.
Uno de los primeros grupos de jóvenes antisistema en Europa fueron los Teddy Boys en Inglaterra. Los Teddy Boys eligieron sus propias ropas, sus músicas y sus propios códigos morales para expresar su malestar ante el sistema, y marcar una brecha respecto a la generación de sus padres. Después de los Teddy Boys vinieron los Rockers, los Mods y multitud de otros grupos juveniles, a menudo estigmatizados por la prensa tradicional, que los tildaba de peligro social.
Aunque hubiera un rechazo a las instituciones establecidas, muchos de estos grupos seguían los modelos de consumo que la nueva sociedad postbélica necesitaba. Muchos jóvenes de clase obrera no dudaban en gastarse lo que les sobrara de sueldo en ropa, música y complementos que dejaran claro cuáles eran sus posturas ante la vida.
Estos grupos antisistema prepararon la llegada, en los años 60, de la contracultura. Fue en esta década cuando el malestar social se tradujo en opciones concretas de vida alternativa. La oposición a la guerra de Vietnam, la alienación de los trabajadores, las instituciones familiares tradicionales, el movimiento por el desarme nuclear o las formas de alimentarse, fueron algunos de los frentes de batalla de estos grupos.

“De un lado, el término contracultura puede referirse al conjunto de movimientos de rebelión de la juventud […] que marcaron los años 60: el movimiento hippie, la música rock, una correcta movilización en las universidades, viajes de mochila, drogas y así por delante. […] Se trata, entonces, de un fenómeno datado y situado históricamente y que, aunque mucho próximo a nosotros, ya forma parte del pasado”. […] “De otro lado, el mismo término puede también referirse a alguna cosa más general, más abstrata, un correcto espíritu, un correcto modo de contestação, de enfrentamiento delante de la orden vigente, de carácter profundamente radical y bastante extraño a la fuerzas más tradicionales de oposición a esta misma orden dominante. Un tipo de crítica anárquica – esta parece ser la palabra-llave – que, de cierta manera, ‘rompe con las reglas del juego’ en términos de modo de hacerse oposición a una determinada situación. […] Una contracultura, entendida así, reaparece de tiempos en tiempos, en diferentes épocas y situaciones, y acostumbra tener un papel fuertemente revigorador de la crítica social.” (Pereira, 1992, p. 20).

El término “contracultura” estuvo de moda en mayo del 68. Fue entonces cuando Theodore Roszak publicó un libro excitante (“El nacimiento de una contracultura”) que llamó mucho la atención, sobre todo entre la juventud de Estados Unidos. Roszak decía: “Entendemos por contracultura una cultura tan radicalmente desviada o desafecta a los principios y valores fundamentales de nuestra sociedad, que a muchos no les parece siquiera una cultura, sino que va adquiriendo la alarmante apariencia de una invasión bárbara”. Era el tiempo de los jipis, las revueltas juveniles en las universidades, los Beatles, la lectura apasionada de H. Marcuse o de “El Extranjero” de A. Camus.
Movimientos contraculturales los ha habido desde tiempos remotos. Roszak recordaba la “invasión de los centauros”, que quedó plasmada en el frontón del templo de Zeus en Olimpia. Ebrios y furiosos, los centauros invaden las fiestas civilizadas que se están celebrando. Pero surge un severo Apolo, guardián de la cultura ortodoxa, que se adelanta para recriminar a los perturbadores y echarlos fuera. Era una buena imagen para representar lo que estaba pasando en los añorados y denostados años 60. Los centauros (pensaba Roszak) eran los jóvenes de entonces, que irrumpieron en la sociedad de aquel tiempo, con una concepción de la vida que nada tenía que ver  con la cultura dominante.
Arnold J. Toymbee vio en el cristianismo primitivo otro de los grandes movimientos contraculturales de la historia. A juicio del historiados inglés, los primeros cristianos fueron los “proletarios desheredados”, que, a partir de unos valores radicalmente nuevos, influyeron decisivamente en la trasformación del Imperio Romano. Es verdad que la tesis de Toymbee necesita ser matizada (P. Heather). Pero lo importante, en cualquier caso, es que los “centauros” de los años 60 no fueron precisamente proletarios, sino intelectuales.  Y aquí es donde llegamos al punto que interesa en este momento. Estamos asistiendo al nacimiento de otra contracultura: la aparición de valores, formas de pensar y pautas de conducta que a casi todos nos tienen desconcertados. Porque los promotores de la nueva situación no son ya ni los proletarios, ni los intelectuales. Hemos entrado de lleno en nueva etapa de la historia, en la que no interesan los proletarios ni lo que ellos representan; y en la que los intelectuales se van extinguiendo como una especie que se precipita hacia su desaparición. No hace mucho me decía el director de una editorial importante: “ya hay una generación entera que no lee”. Hay ya demasiada gente a la que le basta con internet. Basta apretar el ratón del ordenador para tener cantidades abrumadoras de información. Pero, teniendo tanta información, no se sabe qué hacer con ella. Ni se sabe a dónde vamos, acumulando tanto saber, pero sin saber para qué sirve. Ni se sabe estructurar un pensamiento. Y menos aún, un pensamiento crítico. A fuerza de publicidad, consumo y bienestar, nos han embrutecido hasta el punto de que, pensando que somos libres, en realidad nos tienen más controlados que nunca. Pero controlados, ¿para qué? Eso no lo saben ni los que nos controlan. Cuando más sabemos de política, la política está más desprestigiada que nunca. Cuando más sabemos de economía, la economía se ha metido en la peor de todas sus crisis. Cuando más se habla de ética, hay más corrupción. Cuando es tan frecuente hablar de curas y obispos, las iglesias están vacías y las religiones andan a la greña, perdiendo credibilidad a marchas forzadas.
¿Qué nos está ocurriendo? Una ciencia para potenciar la tecnología, y una tecnología que ya es imposible abarcar, todo eso al servicio de los intereses de una economía desbocada, esas tres cosas, ciencia, tecnocracia y capital, la nueva trinidad que manda en el mundo, ha desplazado al pensamiento, se ha dado cuenta de que le estorba el proletariado y su enorme potencial de transformación histórica; como igualmente le estorban los intelectuales que piensan en la realidad desde una postura libre y crítica, capaz de darle un giro distinto a este cúmulo de despropósitos y desconciertos. Cuando hay tanta gente que ya no quiere pensar, sino a lo sumo entretenerse, mal van las cosas. Hoy es elocuente visitar una librería. Casi todo lo que se publica es narrativa, novela, historia, cuentos…, muy poco de ensayo y casi nada de pensamiento serio, que vaya al fondo de las cosas. A lo sumo, se reedita y se repite lo que otros pensaron en tiempos pasados y para situaciones que no son las nuestras. Así las cosas, en este desbarajuste de hechos y decisiones que no sabemos a dónde nos llevan, sólo somos capaces de pensar en la salida de la crisis. ¿Para qué? Para recuperar las condiciones de vida que nos metieron de lleno en la crisis. Y no hablo sólo de crisis económica. Cuando estamos dispuestos a tropezar de nuevo en la misma piedra, no cabe duda de que esto tiene muy mala pinta. Yo no tengo la solución. Me limito a pedir que entre todos la busquemos.
Publicado con fecha 17/1/2010 en “Ideal”, de Granada.
José M. Castillo

En su libro la contracultura a través de la Historia Ken Goffman  viene a decir que las revoluciones culturales no nacieron en los años 60 a rebufo del LSD sino mucho antes, cuando por ejemplo Prometeo robó el fuego a los dioses. Y más tarde siguieron otras revoluciones, como la de Sócrates, el taoísmo, el zen, los sufíes, los trovadores medievales o los artistas del París bohemio, que dieron paso al dadaísmo, el cubismo y el surrealismo. Incluso Goffman se proyecta hacia el futuro, con otra de las grandes revoluciones contraculturales, la que se sucede en Internet, en el cibermedio. ¿O es que los hackers informáticos no actúan en cierta medida como Prometeo, liberando los cerrojos que evitan que el conocimiento tenga libre circulación?
Ken Goffman tampoco se toma demasiado en serio su propio libro, ni a él mismo, impregnándolo todo de cierta ironía: Goffman se hace llamar a sí mismo R.S. Sirius, lo cual nos recuerda un poco a Jocker. Además, aprovecha de vez en cuando para soltarnos perlas autobiográficas que están llamadas a entender por qué el propio Goffman se ha convertido en un antisistema.

En cuanto al movimiento Hippie o jipi según el Blog de etik cientifik izar & zara  “fue un movimiento juvenil que tuvo lugar en los últimos años de la década de 1960 y que se caracterizó por la anarquía no violenta, la preocupación por el medio ambiente y el rechazo al materialismo occidental. Los hippies formaron una contracultura políticamente atrevida y antibelicista, y artísticamente prolífica en Estados Unidos y en Europa.

Su estilo psicodélico y lleno de colorido estaba inspirado por drogas alucinógenas como el ácido lisérgico (LSD) y se plasmaba en la moda, en las artes gráficas y en la música de cantantes como Janis Joplin o de bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd. Tenían un carácter hedonista. Según ellos, el sufrimiento no era necesario para la felicidad. Su idea era una vida simple e igualitaria para todos. Se demuestra con su lema, “Peace and Love”.
Otro de sus símbolos es el festival de Woodstock, el festival de música y arte de Woodstock fue uno de los festivales de rock más famosos de la historia. Tuvo lugar en una granja de Nueva York los días 15, 16 y 17 de agosto de 1969. ”

Para la Blogera una hippie del 70

Se llama Hippie al movimiento contracultural de los años 1960, así como también a los seguidores de dicho movimiento. La palabra hippie deriva del inglés hipster que solía usarse para describir a la subcultura previa de los beatniks (no confundir con Generación Beat), que también tuvo como base importante a la ciudad estadounidense de San Francisco (California) y su distrito Haight-Ashbury. Esta nueva subcultura heredó algunos valores contraculturales de la Generación Beat y en menor grado del naturismo alemán, y en determinados casos crearon sus propias comunidades intencionales. 

Escuchaban rock psicodélico y folk contestatario, abrazaban la revolución sexual y creían en el amor libre. Algunos participaron en activismo radical y en el uso de drogas como la marihuana, el LSD y otros alucinógenos con la intención de alcanzar estados alterados de conciencia, en realidad una forma de autorebelarse por la homogeneidad de conceptos que nos presenta el sistema. También buscaron formas de experiencia poco usuales, como la meditación. Debido a su rechazo al consumismo solían optar por la simplicidad voluntaria, ya sea por motivaciones hedonistas, espirituales-religiosas, artísticas, políticas, o ecologistas.

A finales de los años sesenta en EE.UU. los hippies constituyeron una corriente juvenil masificada, para después quedar pasada de moda (anticuada), pero las siguientes generaciones llamados neo-hippies mantendrían vivo al movimiento como una subcultura establecida en muchas formas y con nuevas generaciones hasta hoy. Así pues han emergido fenómenos como la Rainbow Family, la escena psytrance y goa trance o los deadheads y phishheads. En tanto pequeños enclaves de hippies originales y neo-hippies continúan desarrollando en parte este estilo de vida, aunque con algunas modificaciones, bien en la ciudad o en el campo.

En su blog manzanamecánica.org,Carlos Castillo analiza el libro de RU Sirius
Counterculture through the ages” (2004)  es un muy breve repaso de un período largo de la historia, que va desde la revolución monoteísta de Abraham, pasando por el Taoísmo y el movimiento hippie entre otros, para terminar en la explosión de la blogósfera.
La contracultura es el abandono, usualmente no violento, de lo que es habitual en una época. Normalmente cada época incluye al menos un par de tendencias contraculturales: una prometeica, tecnofila e iluminada y una anti-prometeica, primitivista y más contemplativa. En nuestra época, estas dos contraculturas son los geeks y el movimiento antiglobalización.
El hecho de que se pueda pertenecer a ambas es una señal, en mi opinión, de que ambos movimientos están siendo ya asimilados dentro del mainstream, contaminando con su carga memética la historia futura, tal como hicieron las contraculturas anteriores, y posiblemente abriendo el paso a nuevas contraculturas.
Cada contracultura es rechazada por la sociedad en forma violenta primero, pasando por las etapas que describió Gandhi: primero te ignoran, luego se ríen de tí y te odian, luego luchan contra tí, luego tú ganas. Por lo mismo las sociedades avanzadas inventan formas sutiles para inhibir de raíz la aparición de revoluciones y mantener al populacho tranquilo. Guy Debord considera a la aparición de una “sociedad de espectadores” una de ellas:Una acumulación sin fin de espectáculos – avisos, entretenimientos, tráfico, rascacielos, campañas políticas, tiendas por departamentos, eventos deportivos, reportajes de noticias, tours de arte, guerras extranjeras, lanzamientos especiales – estos hacen un mundo moderno, un mundo en el cual toda la comunicación sigue en una dirección, del poderoso al que no tiene poder… Una acumulación sin fin de espectáculos – avisos, entretenimientos, tráfico, rascacielos, campañas políticas, tiendas por departamentos, eventos deportivos, reportajes de noticias, tours de arte, guerras extranjeras, lanzamientos especiales – estos hacen un mundo moderno, un mundo en el cual toda la comunicación sigue en una dirección, del poderoso al que no tiene poder… El espectáculo naturalmente produce espectadores, no actores: hombre y mujeres modernos, ciudadanos de la más avanzada sociedad sobre la tierra, que están encantados de ver cualquier cosa que les ofrezcan para ver…
«La contracultura ha sustituido casi por completo al socialismo como base del pensamiento político progresista. Pero si aceptamos que la contracultura es un mito, entonces muchísimas personas viven engañadas por el espejismo que produce, cosa que puede provocar consecuencias políticas impredecibles.»
Asegurada la polémica tanto con los partidarios de No Logo de Naomi Klein como con sus opositores, Joseph Heath y Andrew Potter destrozan el mito que sigue dominando el pensamiento político, económico y cultural en el que se basan tanto el movimiento antiglobalización como el feminismo y el ecologismo. Estos jóvenes profesores canadienses defienden que las décadas de rebelión contracultural no sólo no han servido para nada, sino que han resultado contraproducentes para los fines que pretendían alcanzar. Nos hemos acostumbrado tanto a los ataques de la derecha contra la contracultura que cuesta imaginar cómo sería una crítica desde la izquierda.
En una narración de gran alcance en la que se mezclan la historia de la cultura pop, el manifiesto político y el análisis social, este libro se detiene en el nacimiento de la contracultura, en su espíritu contrario a las normas, en la rebelión como signo de diferenciación y el nacimiento del consumidor rebelde, en los cazatendencias, y en cómo reconciliarse con la masificación y transformar a los consumidores en ciudadanos.”
Con sorprendente claridad, en Rebelarse vende de Joseph Heath y Andrew Potter se reivindica, desde la crítica contracultural, la necesidad de preocuparse más por cuestiones de justicia y equidad para lograr auténticos avances sociales.
Rosa Suarez afirma que “La contracultura no consiguió convertir el mundo. Fue, como afirma la investigadora Elizabeth Nelson, “más rebelde que revolucionaria”. Aún así, su impacto tuvo un gran alcance. El cómo una sociedad se imagina mundos alternativos es significativo de lo que se cree capaz de hacer. Durante los años del auge de la contracultura, los que participaban en ella tuvieron la impresión de que un mundo a su medida era alcanzable.
Que hoy podamos imaginarlos la destrucción del mundo o una invasión de alienígenas, pero no una alternativa viable al sistema de la economía de mercado, es, citando al filósofo Jameson, muestra de “alguna debilidad de nuestra imaginación”.
Películas que recogen el espíritu del modelo contracultural en los EEUU:
Easy Rider (Buscando mi Destino) (1969) Dos motoristas de pelo largo de Los Ángeles se embarcan en un viaje hacia Nueva Orleans, cruzando el país por carretera, intentado descubrir América. Después de una venta de cocaína a un hombre de Los Ángeles llamado Connection, Billy y Wiatt, conocido como el Capitán América, asisten a una fiesta de Mardi Gras. Pronto emprenden el viaje a lomos de sus dos modernas motos, conduciendo a través del suroeste. En el camino se encuentran a un montón de inusuales personajes, entre ellos un ranchero y su familia, o un autoestopista de una comuna hippie, antes de ser arrestados en un pueblecito por parar sin un permiso. Su compañero de celda, un abogado borracho, les hace un gran favor sacándoles de la cárcel y luego decide unirse a ellos. George descubre los placeres de fumar hierba, pero un encuentro con unos ultraviolentos ángeles del infierno del sur prueba rápidamente lo acertado que está con respecto a lo peligrosas que son las vidas de Billy y Wyatt en un país que ha perdido sus ideales.
Hair es una película musical de 1979 basada en la obra de teatro musicaldel mismo nombre (Hair) de 1967, cuya banda sonora ha sido editada posteriormente y que trata sobre la cultura hippie en los Estados Unidosdurante la guerra de Vietnam. La película fue dirigida por Miloš Forman, que fue nominado por ella para los Premios César a la mejor película extranjera, y tiene como protagonistas a Treat Williams, John Savage,Beverly D’Angelo, Lee “Skeleton” Wilson, Don Dacus y Annie Golden.
http://www.youtube.com/watch?v=nIfUD70yvz8 

Peter Fonda y Dennis Hopper se enfrentan en esta “road movie” a las realidades de la “América profunda”,donde el estilo de vida libre y marginal ,no es del todo bien comprendido por los habitantes de los pequeños y “cerrados” pueblos que atraviesan a toda velocidad con sus magníficas motos “Harley” y “Chopper”.

“Hair”,el maravilloso musical “Hippie”.Es un bellísimo alegato contra la guerra de Vietnam.Pero sin duda podría servir de inspiración a los actuales “antisistema”.A cualquier espíritu crítico con el actual estado de cosas.Capitalismo y economía dominada por el dinero quedan criticadas desde el arranque de la película.Los acordes del tema musical “Aquarius” suenan mientras los hippies protagonistas queman tarjetas de crédito,mientras leen las penas por destruirlas o manipularlas…
El contraste entre el chico que viene del medio rural,religioso,conservador,bienpensante,por eso precisamente se  va sin rechistar a la guerra,contrasta fuertemente con todas las manifestaciones de la “Contracultura hippie”,esto es,el amor libre,el uso de drogas psicodélicas,la libertad de pensamiento y atuendo,la vagancia y el vagabundeo,la creatividad artística etc etc
Es ,como he dicho, de una belleza y de una frescura que no se ha visto ajada por el paso de los años.Varias de sus canciones se han utilizado en publicidad.Paradojas de la vida ,una película icónica de la “Contracultura”,sirviendo a la multinacional Coca-Cola etc

http://www.youtube.com/watch?v=M_yWyBjDEaU&feature=related

 

Peter Fonda vendiendo artículos de nostalgia del “Flower Power”: 

Leer más;
De la imaginación al poder: Lo que nos dejó la contracultura
http://colectivossociedad.suite101.net/article.cfm/de-la-imaginacion-al-poder#ixzz163NICl2K

http://sepiensa.org.mx/contenidos/2004/s_contrac/contrac1.htm
http://cinosargo.bligoo.com/content/view/584669/CONTRACULTURA.html
http://contracultura-luisruiz.blogspot.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/Contracultura
http://www.monografias.com/trabajos17/acratas/acratas.shtml
http://es.wikilingue.com/pt/Contracultura
http://www.kaosenlared.net/noticia/ha-nacido-otra-contracultura
http://www.papelenblanco.com/historia/ala-contracultura-a-traves-de-los-tiemposa-de-ken-goffman
http://www.cesarsanchezt.blogspot.com/
http://elcaminerito.wordpress.com/2009/02/02/%C2%BFque-es-contracultura/
http://www.firex21.com/detalles.aspx?id=9789875550353
http://www.plusesmas.com/ocio_fuera_de_casa/agenda/conferencia_la_contracultura_una_utopia_existencial_fundacion_juan_march_madrid/210.html
http://etika-iz.blogspot.com/2009/02/paz-y-amoor.html
http://my.opera.com/albafani/archive/monthly/?month=201005
http://www.zonadecompras.com/Psicodelia-hippies-y-underground-en-Espana/
http://julianaka.blogspot.com/2007/07/36-aos-sin-jim-morrison.htmlPepe-Garcia-Lloret/p/51280
http://es.wikipedia.org/wiki/Jim_Morrison
http://www.lafactoriadelritmo.com/fact23/entrevis/articulo.php?articulo=89
http://hippiehair.blogspot.com/2008/09/hippies.html
http://manzanamecanica.org/2007/05/contracultura_a_traves_de_las_epocas.html
http://www.lwsn.net/article/la-generacion-de-las-bicicletas
http://new.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/3117638/Kurt–Cobain-y-la-Contracultura.html
http://ateneutgn.ourproject.org/?p=297

Un comentario »

  1. LA BUSQUEDA DE UNA FILOSOFIA IDONEA PARA FORJAR LA UNION SUDAMERICANA: AMERINDIANISMO, CIVILIZOGIA Y PEDAGOCRACIA

    Indudablemente, no podemos oponernos al irrefrenable acierto de la civilización tecnológica cuando consolida su fuerza política en el incentivo y fomento de una gran clase media, a través del otorgamiento de dos máximas satisfacciones: seguridad y comodidad, pero lamentablemente, despersonaliza al ser humano, a quien, reduce a ente solo comprador. Ahora, comprendido la clave de la vigencia de la actual sociedad se dirige el mensaje despertador o motivacional de digno protagonismo a la clase media del maya-inca-continente para superar a la vana dispersión consumista mediante la luz o efecto AMERINDIANISTA, ya explorado en la década del sesenta por la generación de las grandes preguntas, más conocida como generación hippy, cuyo primordial objetivo consiste en asimilar el sentido de equilibrio y felicidad, tan patente en la sabiduría de los pueblos autóctonos de América.
    El amerindianismo, en cuanto a centrarse en la clase media se hermana con el Partido Radical, ya que, en época pasada fue su gran impulsor.
    En una etapa más decisiva, el amerindianismo, desarrolla una metodología que denomina como INCA-ESTOICISMO, consistente en un ejercitario designado a promover la capacidad del hombre y la mujer latinoamericana hacia una determinante formación de autodominio, muy comparable a las dos exigencia básicas de un escalador montañista, dadas en: 1.- requiere total fortaleza para enfrentarse al peligro mortal del vacío. 2.- controlar total los sentidos, la mente y los músculos, para poder atinar con las pequeñas y complejas oportunidades que ofrece el escarpado muro rocoso. Aclarando su crucial sentido, es alcanzar adiestramiento en pos del crítico reto de enfrentar a la pantanosa mediocrésfera (circulo irremediable de mediocridad), eterna dificultad que ha atrapado toda la vida al maya-inca-continente. Su última meta es dotar de eficiente energía formadora a 600 millones de latinoamericanos, con destino a superar el fatal COMPLEJO PSICO-CULTURAL, que se adquirió desde el día del descubrimiento, pues, se consideró, nuestra Latinoamérica, a sí misma, como un desventajado “ser de confín de mundo”, el fenómeno es corroborado por el opaco papel jugado por los Virreinatos de México y Perú, a pesar de haberse posicionado, en aquella época, como los gigantes políticos de América.
    El ejercitario sudamericano se emparienta estrechamente al esclarecido legado de la antigua escuela estoica, al proporcionar una doctrina muy cercana a un humanismo supracoherente, principios, que el ejercitario, aspira a llevar a un reforzamiento universal, consagrados en tres resplandecientes nociones:
    1.- EL SER HUMANO ES SAGRADO PARA EL SER HUMANO.
    2.- HAZ DE TU VIDA UNA OBRA DE ARTE.
    3.- LA TEMPLEKIPURA(unión de temple con kipu amáutico o sabio) TE OTORGA LA FORMACION MAGISTRAL. Dirigida a mantener una constante vigilancia intelectual que supere las contradicciones y los absurdos suscitados, ya sean por: miedo, dolor, mentira o prejuicios; resentimiento, soledad, pereza o toda clase de exceso.
    Concluyendo: la germinación amerindianista no se carga de resentimiento y nostalgia, su accionar escucha lo que tanto imploran los hijos del mundo: espigar una supracoherencia humanista, cuyo competente forjador se encuentra en las manos de una pedagocracia o pedagoga-paz. Es el alma profunda preocupada de pervivir, cuya situación precisa de una mayor capacidad de realización, la cual, se fortalece, directamente, con un estudio más preciso del acontecer histórico; necesidad que da nacimiento a una nueva disciplina, la cual, podemos denominar como civilizogía, y con ella, obtener un referente de mayor optimización, ya inmiscuida, sugiere como paradigma esclarecedor, comprender la fuente de la civilización que más ha perdurado, siendo ella, la occidental, cuyo prodigio se debe a dos sustanciales consolidadores: Uno.- Su potente raíz fue implantado por el del Imperio Bizantino, obra trabajada mediante la conjunción de seis factores políticos-culturales: 1. Fusionó magistralmente varias culturas (romana, griega, persa, egipcia, etc.)
    2.- Fue muro de resguardo y puente milenario para la luz racional helénica.
    3- Desarrolló una gravitación política paralela a Roma.
    4- Reemplazó la cultura de heroísmo épico por la subyugación del martirologio santo.
    5- Ofreció al vencido, -sobre la esclavitud-, la opción de la conversión, es decir, no solo extendió los fundamentos de una civilización, como son: la admiración cultural y el poderío político- militar, sino que agregó un sensible motivo de agradecimiento, explicado como un amor a Dios, más allá de todo límite y a todos los humanos.
    6- Administró el Imperio con un sistema cuasi-monástico.
    Dos- El segundo consolidador de la civilización occidental lo produjo el Imperio Británico cuando inaugura la revolución industrial.
    La civilizogía nos deja como tarea de advertencia, centrarnos en los tres acérrimos enemigos del humanismo: 1.- Las corporaciones internacionales coludidas entre científicos, industriales y políticos. 2.- Las doctrinas fundamentalistas, de cualquier orden. 3.- Los jerarcas satisfacedores de juegos, sexos, alcohol y drogas. http://www.incapolis.org

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s